¿Necesitáis un respiro? Tomaos el viernes libre y regalaos un fin de semana largo para descubrir el lado más artístico y de diseño de la Ciudad Ardiente. A continuación, os presentamos un programa de 3 días en pareja, lleno de cultura, tiendas concept-stores, restaurantes de moda, rutas y mercados.
En Lieja, no necesitáis coche. Os aconsejamos tomar el tren. Llegaréis fácilmente a pie a los diferentes lugares que hemos seleccionado.
El viernes, un mercado, el museo y el parque de La Boverie
Dejad vuestras maletas en YUST
Os aconsejamos llegar a Lieja pronto, por la mañana.
Comenzad dejando vuestras maletas en el hotel YUST que está a 3 minutos a pie de la estación de Liège-Guillemins.
¿Qué preferiréis?: Una habitación con líneas depuradas o con una decoración de la década de los 70, de estilo nostálgico y de lujo moderno? ¡No importa! Lo esencial es que os sintáis bien cerca del centro liejense, pero fuera del bullicio.
Subid para beber una copa al rooftop que tiene unas vistas magníficas a la estación, una obra maestra impresionante de Calatrava.
Por la mañana, encontrad un objeto original en el mercado de Saint-Pholien
No por nada al mercado de Saint-Pholien se le apoda los «Campos Elíseos de los mercados». Ropa de segunda mano, objetos kitsch, cosas retro, antigüedades, todo lo que se puede encontrar en los desvanes... Podéis regatear con todo tipo de objetos de calidad a la espera de una segunda vida.
Todos los viernes, personas que buscan gangas, locales y extranjeras, se amontonan hasta las 13 horas en esta larga avenida central rodeada de árboles ubicada en la île d’Outremeuse.
Por la tarde, disfrutad con el arte en La Boverie
Bajad hasta el final de la île d’Outremeuse para descubrir La Boverie, un lugar destacado en Lieja.
Antes de pasear por el Parque de La Boverie o de comenzar la visita del museo, entrad en el edificio —que dicho sea de paso se construyó para la Exposición Universal de 1905— para degustar un bocadillo refinado, una ensalada o un poke bowl en Madame Boverie.
Cuando ya estéis listos, ¡comenzad vuestra visita artística! Emocionaos delante de los Picasso, Chagall, Monet y otros grandes nombres de la colección permanente del Museo de las Bellas Artes.
En la primera planta, un amplio espacio acristalado alberga las exposiciones temporales. De finales de mayo a mediados de agosto, sumergíos por ejemplo en el universo colorido del arte abstracto.
Por la tarde, daos un capricho y tomad unas tapas creativas
¿Os gusta el concepto moderno del sharing food? ¡El restaurante Magma os encantará! Disfrutad de una variedad de gustos compartiendo platillos coloridos y llenos de sabor en un ambiente acogedor.
Los productos son frescos, de temporada, cocinados según la inspiración del momento del chef, y siempre resultan exquisitos. Las mezclas son atrevidas y expresivas. Añadid a esto una buena carta de vinos. No podéis pedir mucho más para pasar un momento excelente en este restaurante recientemente elegido Bib Gourmand por la Guía Michelin.
El sábado, Street Art, food market y shopping Trendy
Por la mañana, haced la ruta de Street Art Paliss’art
A unos minutos de tu hotel, una parte de la ruta Paliss'art se extiende a lo largo de 4,5 km alrededor de Guillemins y de La Boverie. El barrio, como otros de la Ciudad Ardiente, se convierte en un museo a cielo abierto.
¿Qué decir de las fachadas decoradas con frescos gigantescos que rinden homenaje tanto al jazz, como al amor o al río Mosa?
¿Y de esas paredes sobre las que encontramos grafitis tanto de personas con armas como de criaturas amenazantes? Una cosa es cierta: ¡no os dejarán indiferentes!
Haced un rodeo por los bonitos invernaderos del jardín botánico. Son del siglo XIX y albergan plantas de todo el mundo. ¡El exotismo se encuentra por todas partes en esta pequeña jungla sorprendente!
Comed en un templo del Street Food
¿Os gruñe el estómago después de este paseo por la ciudad al aire libre? Permaneced con el espíritu «Street Art» y poned rumbo a la Grand Poste. Este mercado de comida o Food Market tiene varios tenderos con excelente Street Food.
Burritos mexicanos, bocadillos rellenos asiáticos Bánh Mì, auténticos perritos calientes americanos, platos gourmet sirios, platos de pasta con frutos del mar, setas a la manera liejense... ¡Lo más difícil será escoger! Ssss... Sobre todo, aderezad vuestra comida con una cerveza belga elaborada en el país por las Brasseries de Liège.
A partir de finales de abril, id al roof top. ¡Tendréis unas vistas magníficas de la ciudad, buenas cervezas y un Food Lab en el que los chefs se cambian con regularidad!
Una tarde para ir de compras inesperada
La Lieja antigua tiene un sinfín de callejuelas donde muchos artesanos y creadores han decidido instalarse. Lejos de los centros comerciales y de las grandes marcas, encontraréis una multitud de tiendecitas, en ocasiones Vintage o de diseño, y tiendas concept-stores.
¿Qué os aconsejamos? La rue de la Casquette, la rue Souverain-Pont y En Neuvice, ¡que es también la calle peatonal más antigua de la Ciudad Ardiente!
De paso que estás allí, id a la Maison du Peket. Sería un pecado no conocer esta bebida local durante vuestro fin de semana en Lieja.
Por la noche, un bistró artístico y tranquilo
¡Esto lo encontraréis en Moment! Un momento cara a cara. Un momento de relax. Un momento para compartir. Un momento de creatividad culinaria.
Un gran horno de leña preside la cocina abierta de este restaurante de moda de lo más original. El chef juega con los ingredientes para proponeros creaciones sabrosas. Carnes y pescados a la plancha o tentempiés, pan de la casa, verduras del huerto, fermentados, cócteles preparados con talento, vinos propios y preferentemente rock and roll... ¡Todo es bueno, todo es divertido!
¿Os apetece tomar una última copa antes de ir a dormir? ¡Ha llegado el momento de los cócteles del Volga !
El domingo, mercado, especialidades locales y una inmersión virtual
Por la mañana, pasead por el mayor mercado de Bélgica
¡Después de un copioso desayuno, id al conocido mercado de la Batte! Este mercado está todos los domingos hasta las 14,30h en los muelles de la ribera izquierda del río Mosa. Es el más antiguo de Bélgica, y también uno de los más grandes de Europa.
No os perdáis las paradas coloridas de los verduleros, oled los agradables efluvios de los productos gastronómicos, buscad la camiseta de vuestros sueños.... En resumen, saboread una atmósfera particular y cosmopolita.
¿Todo esto os ha abierto el apetito? Un suculento pollo asado con patatas fritas casero os espera en Saperlipopette a la patate. Abrid, a continuación , las puertas de la pequeña tienda Une Gauffrette Saperlipopette, ubicada en el número 7 de la rue, para llevaros a casa unos auténticos gofres de Lieja .
Por la tarde, id a los barrios antiguos
Pasad por la Montaña de Bueren para pasear y tomar fotos a las Laderas de la Ciudadela, así como a los barrios Hors-Château y Pierreuse.
Callejuelas pintorescas, pequeños pasajes a lo largo de las antiguas murallas, frescos de Street Art, rincones verdes en terrazas…
Esto es lo que os espera en estas calles llenas de encanto.
¿No tenéis sitio en el YUST en las fechas que habéis escogido? Probad con el hotel lifestyle.
El Pentahotel es un cálido hotel de diseño ubicado en pleno centro, en las proximidades de Le Carré, un barrio en el que se vive la noche.
¿No os apetece iros a dormir pronto? Haced una partida de billar o de videojuego en el Pentalounge, que está abierto las 24 h del día. O conversad con otros noctámbulos en este lugar para pasar un buen rato.





































