Desde Villers-la-Ville hasta Louvain-la-Neuve, pasando por Waterloo, La Hulpe y Genappe, el Brabante Valón se extiende por un territorio relativamente reducido en el sur de la capital.
Es la región soñada para hacer una pausa bien recibida, al tiempo que aprovecháis la naturaleza, las viejas piedras, la cultura y los buenos sitios. Durante un fin de semana, ragalaos una desconexión total centrada en el bienestar.
Recorreréis las carreteras en coche, a vuestro propio ritmo. Los diferentes lugares adonde ir que os proponemos no están muy lejos los unos de los otros. Podéis prever de unos minutos a máximo una media hora.
El viernes, inmersión total en el hotel
Instalaos en vuestro hotel totalmente ecorresponsable
Para recobrar energías, nada como el Indrani Lodge en Loupoigne. Esta granja medieval reconvertida en un hotel ecológico, que es lo más respetuoso posible con el entorno, lo tiene todo para gustaros.
Os aconsejamos llegar por la tarde para disfrutar plenamente de un momento de desconexión en el que encontraros con vosotros mismos. El relax y el lujo se dan cita sin pretensiones en el corazón de la campiña brabanzona.
Al final de la tarde tendréis un momento para relajaros
El Indrani Lodge organiza regularmente clases de yoga temáticas el viernes al final del día. Tomaos un momento para vosotros, abrid vuestros chacras y relajaos completamente antes de la cena.
¿No está previsto ningún taller de yoga durante vuestra estancia? ¡No pasa nada! Confiad vuestro cuerpo a unas manos expertas con un masaje divino o entrad en la piscina cubierta climatizada a 29°C sin carbono.
Comprobad las fechas de las clases de yoga y de los talleres de bienestar en el sitio web, e inscribíos antes de llegar.
Por la noche, confiad en el chef
No es necesario abandonar el establecimiento para disfrutar de los placeres de la mesa. Éléments, el restaurante del Indrani Lodge, os obsequia con una cocina local, refinada y responsable que antepone los circuitos ultracortos.
Fieles a la filosofía del lugar, los productos presentes en vuestro plato vienen del huerto, del jardín y del invernadero del dominio, son el fruto del trabajo de los agricultores y productores bio de la región. El chef prepara cuidadosamente un menú sorpresa que varía dependiendo de la producción local.
Sin reservar antes en línea, no podréis probar la cocina de Jérémy Wiame… Tenedlo en cuenta.
El sábado, meditación, segunda mano y sabores
Por la mañana, meditad con consciencia plena, rodeados de piedras seculares
Cerca de vuestro hotel, la Abadía de Villers-la-Ville os propone un sendero de meditación en sus ruinas.
Desde la Iglesia hasta la Capilla Saint-Bernard, os cruzaréis con 8 paneles que muestran cada uno una cita y un ejercicio de meditación de consciencia plena. Una manera de llevar vuestra atención al momento presente, observar y sentir con simpatía lo que pasa a vuestro alrededor. Y sobre todo mejorar vuestro bienestar y vuestra serenidad.
Por el mediodía, os espera una comida sana y sabrosa
¿El aire libre os ha abierto el apetito? Id en dirección de Waterloo para tomar un lunch sano y delicioso en Cali. Tostadas gourmet, boles generosos, cereales crujientes, torrijas dulces, bollos apetecibles… ¡Todo es casero! Saboread un zumo o una limonada con vuestra comida y terminad con una de las muchas variedades de café servidas con amor.
Por la tarde, pasead por Waterloo
La ciudad de Waterloo esconde algunos tesoros, como el concept store VIF, especializado en la segunda mano. Encontraréis ropa y sneakers de segunda mano, pero también discos vinilos, decoración… Y si soñáis con un par de zapatillas de baloncesto customizadas, ¡habéis llamado a la puerta correcta!
Ir a Waterloo sin pasar por la Ferme de Mont-Saint-Jean sería un pecado… Más que un museo, este lugar ubicado cerca de la conocida Colina del León es muy agradable para tomar una copa.
¿Os apetece llevaros una cerveza de la microcervecería? ¿O más bien una ginebra o un whisky destilado en el lugar? ¡Dad una vuelta por la tienda antes de iros de la Ferme!
Por la tarde, tomad altura
He aquí un establecimiento que hace honor a su nombre. Toit, que significa «techo», en Braine-l’Alleud, es un restaurante enclavado en un rooftop por encima de un showroom.
Una carta limitada, productos de la temporada y una bonita dosis de originalidad… Probad esta cocina francosarda colorida en un ambiente acogedor aderezado con una chimenea.
¿Os gusta la carne? No paséis por alto las costillas… ¡Ya nos diréis lo que opináis!
El domingo, naturaleza, brunch y museo
Por la mañana, pasead en plena naturaleza y a través de las obras
¿Qué diríais, después de haber dormido bien, de pasear por uno de los parques más hermosos de Valonia? El Dominio regional Solvay propone 3 paseos de alrededor de 5 km. Jardines, esculturas, puntos de agua, variedades de plantas salvajes y árboles destacados componen este lugar donde sienta bien evadirse a la orilla del bosque de Soignes.
Vuestro camino os dirigirá hasta la Fundación Folon donde podréis sumergiros en más de 350 obras del artista multidisciplinar belga destacadas a través de un recorrido en la escenografía original.
Por el mediodía, toma un brunch en un restaurante-vivero
¿Os gustan los conceptos originales? ¡Pues aquí tenéis uno! En su restaurante-vivero, Les Terres d’Ici en La Hulpe, Stéphane elabora cuidadosamente un brunch en simbiosis con la naturaleza. En su bufé, todo es fresco, healthy y suculento. Las verduras vienen directamente del huerto. Aprovechad la comida para visitar el jardín de muestra y el vivero.
Como este brunch tiene mucho éxito, es obligatorio reservar.
Por la tarde, explorad los confines del arte y de la ciencia
Acabad este fin de semana con una visita del Museo L en Louvain-la-Neuve. Adentraos en un viaje a través de los siglos de creación humana, en todos los continentes.
Por un lado, un Buda está junto a un Jesucristo medieval; por el otro, las escrituras antiguas están frente a unas calculadoras… Las obras de arte, los especímenes de la historia natural, los objetos arqueológicos, los etnográficos y las invenciones científicas no os dejarán indiferente.
¿Y vuestra propia creatividad? Dejad que se exprese en los laboratorios de grabado, de escultura y de colores.
¿Queréis un hotel que no esté masificado?
El Koru en Autre-Eglise, en el municipio de Ramillies, se ha construido sobre un antiguo vivero. Combina encanto, descanso y relax. ¡Su bistrot, su mesa de huéspedes y su spa son ideales para evadiros!











































